Fideicomisos

También conocidos como fondos fiduciarios bancarios.

En el ámbito del desarrollo, los procesos de distribución y supervisión de apoyos financieros están ampliamente influidos por criterios y regulaciones que tratan de contrarrestar tres problemáticas comunes al campo: el impacto de la politización en la consecución de los objetivos de desarrollo, la frecuencia con que ocurren casos de corrupción y la también constante falta de capacidad de gestión.

Por ésta, entre otras razones, agentes locales frecuentemente se quejan de que los donantes, presionados también para rendir cuentas, tienden a emplear un enfoque de trabajo vertical que infringe su derecho a mantener la rectoría local sobre los proyectos dirigidos a su propio desarrollo.

Los fideicomisos están diseñados para atender ambas preocupaciones, ya que con su esquema:

• el dinero no tiene que pasar por las manos de las iniciativas (sino por las del fideicomiso) lo que da transparencia a su gestión y certeza tanto a los interesados ​​miembros de la iniciativa como a los donantes.

• los intereses de todos los actores están representados y sus responsabilidades negociadas, definidas por contrato y supervisadas por un agente externo. Esto ayuda a lidiar con potenciales retos a la auto-sustentabilidad de la iniciativa que puedan surgir durante el proceso de implementación y mantener la rectoría local sobre las iniciativas delimitando los derechos y las responsabilidades de cada uno de los participantes.

Un fideicomiso se compone de 3 partes:

1. El Fideicomisario (el Banco) es el que genera la confianza (el fideicomiso), ya que es el que vigila cómo se gasta el dinero y se asegura de que se utilice conforme al fin y forma acordados, mediante contrato, entre los Beneficiarios y los Donantes.

2. Los Donantes que ponen dinero en el fideicomiso para un propósito específico.

3. Los Beneficiarios (la iniciativa y/o la población local).

El Fideicomisario, los Donantes y los Beneficiarios eligen una Junta Ejecutiva (también llamada Comité Técnico) que supervisa/gestiona el fondo fiduciario diariamente y bajo la supervisión general del Fideicomisario. Está formado por representantes de Donantes y Beneficiarios.

Todas las reglas aplicables a la operación del fideicomiso se convienen a través de un contrato entre el Fideicomisario, los Donantes y los Beneficiarios.

Todas las decisiones (la designación de la Junta Ejecutiva, el uso del dinero donado, etc.) se plasman en ese contrato. Como todas las partes querrán abogar por sus propios intereses, lo ideal es encontrar un equilibrio entre ellos –  respetando los objetivos del proyecto del Beneficiario y los intereses del Donante. Los Donantes participan en el modelo porque lo aceptan, lo que significa que una vez que firmen el contrato no pueden hacer cambios en él. Eso tiene que ser claro desde el contrato original.

El contenido del contrato debe aclarar que lo que se está estableciendo es un Fondo Fiduciario o Fideicomiso, es decir, un contrato basado en la confianza, porque hay alguien (el banco) que se ocupa del cumplimiento del contrato (por ejemplo, “El dinero se dedicará a “x” y el banco supervisará que se haga de esa manera”). Cuando durante el proceso de implementación el dinero requiere ser gastado, la Junta Ejecutiva decide cómo usarlo y el Fideicomisario vigila que las condiciones se apegan a lo acordado tanto en el contrato como en las condiciones a las que se sometió la concesión de los fondos, es decir, el objetivo y el destino concebidos originalmente para éstos.

Por lo anterior, los fideicomisos son un mecanismo empleado por algunas iniciativas como una estructura de participación y negociación local, que tiene como objetivo facilitar la comunicación interna y la apropiación equitativa de la iniciativa, garantizando transparencia y que se abordarán las preocupaciones tanto de los donantes como de los agentes locales que quieren mantener la rectoría de la iniciativa en sus manos.

Estrategias relacionadas:

♣ Fideicomisos

Ver también:

Estructuras y técnicas para la participación, organización y negociación locales 

Favorecer comunicación interna con medios concretos

Motivando y capitalizando la apropiación local

Manteniendo la rectoría local