El Refugio ∗ México

Cabañas para el descanso
El Refugio
The Shelter  

Turismo alternativo con sistema alternativo de trueque 

Zacatlán de las Manzanas, Puebla, México

www.elrefugiozacatlan.com
Alrededores de El Refugio

El Refugio es un lugar tanto para descansar y sentir la amabilidad del planeta, como para desarrollar proyectos personales, que fue construido con materiales biodegradables y reciclados, y que acepta métodos de pago alternativos como el trueque de mercancías o de servicios.

El Refugio es un proyecto creado por una familia de origen urbano en la sierra de Puebla, México, con dos fines: encontrar un modelo alternativo de existencia que les permitiese una mejor calidad de vida y ofrecer a los visitantes un espacio diferente tanto para descansar como para desarrollar sus proyectos personales.

Así, gracias al apoyo económico y emocional de personas afectivamente cercanas, se consiguió el terreno de su sede actual en 1999, en el que se construyeron cabañas con materiales biodegradables y reciclados que hoy sirven de albergue a visitantes principalmente de Puebla y de la Ciudad de México.

Gracias a la gestión de apoyos financieros gubernamentales, estas instalaciones se han complementado con:

 Un sistema híbrido de energía (generador eólico, celdas solares y corriente eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad, CFE). Esta combinación no sólo les permite ahorrar gastos y evitar fallos de abastecimiento (toda vez que la corriente eléctrica es más estable que las energías alternativas y la CFE deduce los excedentes de estas últimas), sino también reducir el impacto ambiental del establecimiento.

 Una gama integral de medios para el descanso y el entretenimiento que hacen al lugar más atractivo para distintos tipos de huéspedes, diferenciándolo de otros hospedajes de la región: comedor, temazcal, un observatorio, cancha de squash, espacios para eventos (útiles para diversas necesidades específicas: paseos escolares, cursos de formación humana, bodas, retiros, etc) —se ha iniciado la construcción de un centro de capacitación para el desarrollo humano.

 Un huerto y árboles de manzana que contribuyen, aunque sea mínimamente (aprox. 3%), a la auto-sustentabilidad alimentaria del lugar.

Los apoyos gubernamentales con que se financiaron los anteriores fueron todos a fondo perdido, lo cual si bien permitió la creatividad y la inversión en ideas arriesgadas, representaron también fuente de muchas presiones. Los creadores del Refugio se dieron cuenta de que clave para conseguir dichos financiamientos es expresar y demostrar de forma convincente la viabilidad de sus ideas y un historial de éxito (credibilidad), esto es, de cumplimiento y efectividad en el aprovechamiento de apoyos anteriormente recibidos. A su vez, han notado requiere contar con los recursos suficientes para avanzar el proyecto mientras autorizan los apoyos, que tardan mucho, dando mayor certeza de que éstos serán terminados conforme acordado.

En el Refugio todo el año es temporada alta. Esto se debe, en opinión de su creadora, a que es un proyecto diferente. Y también a sus fuentes de publicidad: las recomendaciones de visitantes, el sitio Trip Advisor y Facebook, y la visibilidad que a este recóndito municipio ha otorgado su nombramiento como pueblo mágico (en ese orden). Esto último se refiere a un programa impulsado por la Secretaría de Turismo y co-administrado con autoridades gubernamentales de diferentes niveles para estimular el turismo nacional – y con ello el desarrollo local – otorgando el título a lugares que aún conservan un rico legado histórico y cultural. Respecto a las plataformas web, sus creadores consideran son de especial utilidad al dar credibilidad al proyecto gracias a su sistema de puntaje y evaluación por los visitantes (credibilidad por pares) a quienes se supervisa que no sean familiares y amigos, so pena de castigo si fuesen así identificados por la compañía. La posible desventaja de estos medios, en todo caso, es que pueden suceder desavenencias con los visitantes que las plataformas no tienen capacidad de juzgar sin margen de error y por ende pueden afectarles a largo plazo.

A dicho éxito del proyecto ha ayudado la práctica de re-invertir todas las ganancias. También le ha servido el hecho de que sus promotores aceptan y fomentan, además del pago con dinero convencional, la práctica del trueque con los clientes (a quienes prefieren llamar visitantes). A la fecha este sistema les ha permitido intercambiar noches de hospedaje por publicidad, paneles solares, botellas de vino, e incluso trabajo – todo ello tras discutir la conveniencia para ambas partes de forma directa. El trueque permite además que el Refugio pueda cumplir mejor con su misión de apoyar los proyectos personales de los visitantes, que son de distinta índole (retirados, mochileros, tesistas).

El lugar se ubica en una región rural con más de 50% de la población en condición de pobreza y más del 15% en la de extrema pobreza según cifras del 2010. Aunque el objetivo de El Refugio no es transformar las condiciones socioeconómicas de este lugar, sus creadores están conscientes de que es importante evitar acaparar las oportunidades económicas de la zona. Por ello, y quizá también porque al negocio le resulta más redituable, no les ha interesado ser completamente auto-sustentables en alimentos, los cuales compran en buena parte de sus vecinos. En este mismo sentido se han hecho intentos por establecer colaboraciones con los habitantes de la localidad para beneficio mutuo, ofreciéndoles acceso a su clientela a para vender sus productos o servicios (paseos a caballo, donas, etc), lo cual a ellos conviene también por ser un atractivo para los visitantes.

Si bien la inseguridad no parece representar un problema en la zona, el lugar cuenta con cámaras de seguridad, cerrojos en las puertas y 10 perros que pretenden dar respuesta a las preocupaciones en este sentido expresadas sobre todo por los visitantes de la Ciudad de México.

Como mecanismos de retroalimentación, El Refugio toma en cuenta los comentarios de los participantes en las plataformas web antes mencionadas, y cuenta además con un libro de sugerencias disponible en la sala principal a todos los visitantes.