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Spasibo! colecta ropa usada en buen estado y la redistribuye a gente que lo necesita o la vende para sostener su iniciativa y apoyar otros proyectos sociales.

San Petersburgo, Rusia
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Foto por: Emilia Szekely

Spasibo! colecta ropa usada en buen estado y la redistribuye a gente que lo necesita o la vende para sostener su iniciativa y apoyar otros proyectos sociales.

Contexto

Después del petróleo, la industria textil es la segunda más contaminante en el mundo (ver aquí). Se calcula además que un 15 % de la tela utilizada para hacer ropa se desperdicia en el momento de su manufactura. A pesar de esto, la producción se ha duplicado en los últimos años por una dinámica de consumo en la que las personas usan sus prendas casi la mitad de tiempo de lo que lo hacían anteriormente y además, más del 70% de éstas terminan quemadas o tiradas en los basureros, mientras que sólo se recicla menos del 1%

Esta situación, absurda por el mal uso de los recursos y profundamente carente de ética, considerando la cantidad de personas que no pueden satisfacer sus necesidades de vestido mientras existe tanto desperdicio, ha llevado a varias empresas y organizaciones sociales a idear modelos alternativos de consumo más justos y más ecológicos.

Foto por: Emilia Szekely

La propuesta de Spasibo!

Según Spasibo!, la gente regala 5% de la ropa que ya no quiere a sus amigos, 5% la dona a personas que lo necesitan, y tira el otro 90% . Por ello, desde 2014 se ha dado a la tarea de colectar donaciones de ropa en 120 contenedores que ha localizado en distintos puntos de la ciudad de San Petersburgo. Spasibo! considera que su modelo de trabajo es una versión de lo que se conoce como economía circular: una parte de lo que colecta lo redistribuye a organizaciones sociales que atienden a poblaciones que pueden beneficiarse de esa ropa. Otra la recicla. Y otra más, la mayor parte, la vende en alguna de sus 7 tiendas de caridad. Parte de las ganancias de estas ventas las utiliza para asegurar el funcionamiento de su organización y otra parte para apoyar económicamente a distintos proyectos sociales (como Nochlezhka).

“Las tiendas de caridad son sistemas sociales sustentables que han estado operando en el Reino Unido, Estados Unidos, Australia y otros países durante más de 70 años. Desde 2010, han aparecido tiendas de caridad en Rusia. La principal tarea común de las tiendas de caridad es convertir las cosas buenas, pero innecesarias para una persona, en un recurso útil para otras personas. Los objetivos en las tiendas de caridad en diferentes países son similares, pero los esquemas son ligeramente diferentes” (Sitio Web de Spasibo!).

Escalamiento

Para asegurar que sus apoyos tengan el mayor impacto posible, Spasibo! revisa con cuidado que las organizaciones a las que apoya demuestren tener buena reputación, al menos 3 años de existencia y, sobre todo, que su proyecto busca resolver problemas desde su raíz, es decir, que esté construyendo una realidad alternativa. 

Foto por: Emilia Szekely

En el caso de las donaciones de ropa, y como resultado de experiencias pasadas de abuso, Spasibo! no sólo revisa con cuidado el perfil del solicitante sino que además ha preparado un formato con el que evalúa la veracidad de su necesidad y de sus intenciones.

Otra forma en la que Spasibo! apoya a otras organizaciones de beneficio social es ayudándolas a vender sus productos o souvenirs en sus tiendas.

Spasibo! dice ser la primera organización que introduce este modelo en San Petersburgo. Como su éxito atrajo el interés de muchos grupos interesados en replicar su iniciativa, Spasibo! se dedicó por un tiempo a orientarlos con ánimos de escalar así su proyecto. Sin embargo, sólo un 10% de las organizaciones lograron sobrevivir y varias de ellas con principios éticos muy distintos a los suyos. 

Por ello, para capitalizar mejor su tiempo y recursos, Spasibo! decidió iniciar mejor un proyecto de incubadora con la que apoyó a varias organizaciones interesadas en seguir su modelo. Pero éste también fracasó, pues sólo un 2% de éstas lo lograron. 

Por eso decidió cambiar de estrategia. Si bien se dio a la tarea de preparar materiales de orientación en línea para que las organizaciones interesadas en replicar su iniciativa pudieran seguir aprovechando su experiencia y conocimiento acumulado, el modelo de escalamiento por el que ha decidido apostar ahora es el de franquicias.

Foto por: Emilia Szekely

Para ello ha contratado a un equipo experto en este sistema y con su asesoría ha sistematizado su modelo, haciendo énfasis en sus elementos originales (diferenciadores) para poder patentarlo, y ha diseñado un plan de 5 años con objetivos específicos para desarrollar las franquicias. Como en Moscú ya existen organizaciones similares muy sólidas, lo más probable es que empiece por instalar las primeras en Nizhny Nodgorov y en Kazán.

Organización interna y sustentabilidad financiera

Spasibo! está registrada como empresa, porque en Rusia no existe la figura de empresa social, y aunque la figura de empresa le impide tener beneficios específicos del gobierno, la de organización no gubernamental no le hubiera permitido tener suficientes ganancias como para mantener financieramente su proyecto de forma sustentable, ni mucho menos para apoyar otras iniciativas sociales, que son sus principales objetivos (las organizaciones de caridad sólo pueden obtener un 30% de sus recursos por ventas). 

Y es que en realidad su modelo de sustentabilidad financiera es como el de una empresa social. Por un lado opera como organización civil apoyando a otras iniciativas de desarrollo, y esto atrae no sólo a sus donadores de ropa sino también a una parte de sus clientes que confían en su trayectoria y por eso le consumen. Pero al mismo tiempo Spasibo! ha logrado crear una imagen de marca a la moda de la ciudad de San Petersburgo que atrae a otra buena parte de su clientela que ni siquiera conoce de sus proyectos sociales (de esto se enteraron con un estudio de mercado que le hicieron a sus clientes). 

Spasibo! no recibe ayuda del gobierno. Un 80% de la ropa que vende en sus tiendas proviene de los contenedores de colecta, que cuidadosamente coloca en lugares protegidos de la intemperie para asegurar su mayor duración (centros comerciales, oficinas, etc). Esta ropa se arregla y se vende a precios muy competitivos con el mercado tradicional. Parte de esas ganancias se utilizan para comprar el otro 20% de su mercancía: ropa muy barata que Spasibo! busca en otras tiendas para revender con un ligero valor agregado.

Foto por: Emilia Szekely

Una porción más de las ganancias se destina a cubrir sus gastos operativos, al desarrollo organizacional de Spasibo! (incluidos los gastos de sus planes de escalamiento, como la contratación del equipo de expertos para el desarrollo de las franquicias), a la compra de contenedores para las donaciones de ropa y de equipo para sus tiendas, y a la instalación de nuevas sucursales.

Hoy día también invierte parte de sus ganancias en publicidad, pero comparte que cuando no tenía suficientes ingresos como para pagar por estos servicios lo que hacía era apostarle a las relaciones públicas: asistía a muchos festivales, conferencias y programas de televisión para lograr publicidad gratis. En esos esfuerzos han logrado atraer a los donantes con mensajes orientados hacia el bien común y a los clientes con una imagen de moda.

Finalmente, Spasibo! destina parte de sus ganancias a los apoyos a otras organizaciones. Estos pueden darse a través de donaciones directas de ropa, o de dinero que administra a través de un fondo de estabilidad. El fondo de estabilidad le permite garantizar apoyos acordados con iniciativas sociales aunque en el último año no le haya ido bien en sus ventas (y cubrir gastos operativos si resulta necesario). Además le hace menos vulnerable a los vaivenes del mercado y a la afluencia de donaciones.

Por ser empresa con ganancias, Spasibo! no trabaja con voluntarios y más bien busca consolidar a sus 80 empleados, incluida la directiva. Por lo mismo, no cierra sus puertas a donaciones monetarias pero tampoco las busca, y más bien trata de atraer inversores. De hecho, sólo una vez recibió una donación que le ayudó a consolidar un poco más su autosustentabilidad financiera. Se trató de un señor que donó dinero en la iniciativa a cambio de una acción temporal en la compañía. Este dinero se invirtió en comprar una máquina de reciclaje que no sólo le ha ahorrado los gastos de contratar ese servicio a otras compañías, sino que le ha generado ingresos extras. La donación también se invirtió en abrir nuevas tiendas. Cuando gracias a estas inversiones se recuperó el dinero de la donación, Spasibo! se lo devolvió al señor donante y éste devolvió su acción complacido de que la organización hizo buen uso de su apoyo.

Foto por: Emilia Szekely

Por estar registrada como empresa, Spasibo! tiene que adoptar oficialmente una estructura jerárquica, y su CEO debe tomar responsabilidad legal. Sin embargo, en su quehacer cotidiano, su directiva se organiza más bien con un esquema de administración cooperativa en el que sus 10 miembros se reúnen mínimo una vez al mes para distribuir las tareas en comisiones y tomar decisiones democráticamente (como a quién donar por ejemplo), todo en función de planes y objetivos quinquenales (a 5 años).