Mercado de Nicho 巢状市场 ∗ China

Foto: Sitio Weibo del Mercado de Nicho
Mercado de Nicho Nested Market 巢Hebei y Beijing, China

Mitigación de la pobreza a pequeña escala mediante la vinculación directa entre productores rurales y consumidores urbanos 

Sitio Web

El Mercado de Nicho apoya a agricultores de edad avanzada para minimizar su pobreza fortaleciendo sus lazos de cooperación y asegurándose un ingreso extra. Para ello les ayuda a vincularse y organizarse con consumidores de la ciudad de Beijing para venderles los restos de sus economías de subsistencia (o cualquier producción que deseen) de forma directa y sin intermediarios.

Contexto

Como en muchas partes del mundo, la industria alimentaria en China está controlada por una cadena de  actores que median entre en productor y el consumidor, que deciden las reglas, ritmos y precios del mercado, priorizando (como dice Ma, 2017) la escala y la eficiencia, dejando a los pequeños productores rurales un margen de ganancia injusto e insuficiente, y obligándoles a abusar de sus tierras de forma generalmente no sustentable. Esta cadena por supuesto incluye a las grandes compañías y a los especuladores financieros.

Esto ha orillado a las generaciones más jóvenes a abandonar el campo y migrar a las ciudades en búsqueda de mejores alternativas laborales, dejando atrás, buena parte de las veces, a sus ancianos padres y a veces, hasta a sus hijos a su cuidado.

Foto: Sitio Weibo del Mercado de Nicho

Las zonas rurales de China, entonces, están repletas de ancianos que subsisten con su producción personal de alimentos y se apoyan con los ingresos enviados por sus hijos desde las ciudades.

Por el otro lado, los graves problemas de seguridad alimentaria derivados del abuso que sufren las tierras por los ritmos y modos de producción, las dinámicas competitivas del mercado y las prácticas de corrupción, han propiciado la emergencia de un movimiento social que busca crear un sistema alternativo de alimentación con procesos más justos y ecológicamente sustentables, así como con productos más saludables para la población. Éste incluye distintas propuestas, muchas de ellas orientadas a “localizar” la actividad agrícola, para romper con los vicios creados por la producción en masa, y las relaciones de poder y dependencia que ésta fomenta.

Propuesta

El MERCADO DE NICHO es un mercado alternativo creado para que campesinos ancianos de los poblados Sanggang y Baoshi de la provincia de Hebei (China) puedan percibir un ingreso extra por la venta directa de los productos remanentes de sus economías de subsistencia a consumidores de la ciudad de Beijing. Huevos, pollos, frutas, etc., productos que no requieren de ningún tipo de intervención especial y que generalmente no tienen compradores dentro de sus comunidades porque son similares a los generados por los vecinos.

A diferencia de algunos proyectos de Agricultura Sustentada por la Comunidad (CSA por sus siglas en inglés), diseñados para ofrecer modos de vida alternativos a los habitantes de las grandes ciudades, por ejemplo, esta iniciativa se propone formar capacidad local en comunidades rurales para que éstas puedan atender los factores causantes de su pobreza.

El vínculo sin intermediarios entre productores y consumidores permite a los campesinos obtener mayores beneficios y mayor control sobre el proceso de su actividad económica que si participando en la macro-industria de alimentos, pues les da mayores oportunidades de incidir en las decisiones respecto a los métodos de cultivo, las cantidades, los ritmos, los precios, entre otros. La organización directa entre ambas partes también resulta atractiva para los consumidores. En primer lugar, porque saben que la compra de los productos de este mercado apoya a un sector vulnerable de la población. Pero también, porque atiende el problema de la seguridad alimentaria tan importante en China— promoviendo la venta de productos que aunque no son 100% orgánicos (usan un tanto de fertilizantes químicos), trabajan en recuperar la agricultura tradicional, que es más saludable que la industrial, y con un precio intermedio entre esta última y la orgánica.

Foto de: Emilia Szekely

La iniciativa fue creada en 2010 en la población de Sanggang (que está a 190 km. de Beijing y tiene 183 hogares) por investigadores del Colegio de Humanidades y Estudios del Desarrollo (COHD) de la Universidad de Agricultura de China (CAU), quienes llevaban años visitando este poblado junto con sus estudiantes y voluntarios con fines de investigación-acción y docencia (aún lo hacen).

Al inicio del proyecto, el equipo se dedicó a distribuir panfletos en distintos barrios de la ciudad capital para conseguir potenciales socios compradores. Pero la estrategia no funcionó, pues la gente carecía de conexión personal con ellos y por ende de confianza o interés en su proyecto. Pronto los investigadores decidieron re-direccionar sus esfuerzos a sus redes sociales más inmediatas. Así, con la ayuda de colegas, amigos e incluso familiares, poco a poco fueron consolidando una red de consumidores (de amigos y de amigos de amigos) que se han comprometido a apoyar el proyecto y brindarle retroalimentación, y que ha ido tomando su propio ritmo de crecimiento. A su vez, el equipo del COHD dedicó 3 años a subsidiar a las comunidades y a formar a sus líderes, de manera que se pudiesen vincular, conocer y organizar directamente con sus consumidores a través de la plataforma Wechat (una especie de fusión entre Whatsapp y Facebook muy utilizada en China), así como de otra plataforma especial que construyó un grupo de voluntarios para recibir órdenes y retroalimentación de los consumidores y efectuar los pagos. Las capacitaciones ofrecidas por el equipo del CODH tanto a los líderes como a los demás campesinos también han incluido la investigación para la recuperación de tecnologías agrícolas tradicionales, las visitas a mercados de productos agrícolas orgánicos y proyectos de Agricultura Sustentada por la Comunidad para aprender sobre sus métodos de acondicionamiento y empaquetado de los productos, etc.

Foto de: Emilia Szekely

Hoy en día los campesinos de estas poblaciones se organizan de forma independiente con los consumidores de Beijing a través de estas mismas plataformas (sin intermediación de los investigadores y sin su subsidio), y en función de grupos de familias asignadas, formados según los puntos de entrega en la ciudad, que hoy día son 7 y de diferentes tamaños—se ha llegado a tener grupos de 150 personas. En ellas comparten fotos y textos con sus historias, sus casas y familias, sus productos frescos de temporada, sus dificultades, sus promociones, etc. Para fortalecer la relación y sobre todo la confianza con los consumidores también utilizan estos medios electrónicos para atender demandas especiales, mostrar a la gente recetas con las que pueden cocinar los productos que se ofrecen en el Mercado de Nicho, explicarles el proceso de producción agrícola que llevan a cabo, compartir información sobre seguridad alimentaria, etc.

Los líderes de las comunidades son 3 para asegurar contrapesos en caso de haber controversias y son elegidos entre el equipo del CODH y las comunidades. Ellos adoptan la responsabilidad de consultar con los pobladores qué productos quieren vender, de anunciarlos a los consumidores, de concretar los pedidos, de supervisar la selección y empaquetado de los productos y de enviarlos a la ciudad.  Así mismo, se encargan de administrar los recursos obtenidos para resolver cuestiones logísticas (como la renta de un coche para el transporte de las mercancías), para pagar a los campesinos por sus productos (aprox. 80%), y para cobrar sus respectivas comisiones (aprox. 3%). También se comprometen a mantener contacto frecuente con el equipo de investigadores.

La administración del proyecto a través de las plataformas web mencionadas no sólo favorece una gestión eficiente y transparente (cada paso del proceso se publica en línea y por tanto está sujeto a escrutinio), sino también la retroalimentación abierta de los usuarios. Esto a su vez permite mantener la calidad del mercado y de sus productos, pues, por ejemplo, cada agricultor tiene un perfil que puede ser evaluado por los consumidores.

Las plataformas web, el proceso de selección, revisión y empacamiento de los productos, así como de las frecuentes visitas de observación de los miembros del CAU a las comunidades (en las que efectúan procesos de monitoreo y seguimiento cada cierto tiempo), todos fungen como sistemas de retroalimentación y supervisión del proyecto. Éstos sistemas han permitido idear medidas para asegurar modificaciones significativas cada año, que le han permitido adaptar la iniciativa afrontando algunos problemas de implementación — como hacer visitas a otros mercados en Beijing para aprender cómo satisfacer las demandas específicas de los consumidores de la ciudad (que tienen otra cultura alimentaria) o asegurar la conservación de los productos durante su transportación (comprando una máquina de empaquetado, refrigeradores, etc).

Foto de: Emilia Szekely

La creación de estas comunidades “con fronteras”, como sugiere la Prof. He, facilitadora del proyecto e investigadora del CODH, ha permitido la emergencia de lazos de amistad, de confianza y de colaboración entre los mismos pobladores y entre éstos y los consumidores urbanos, que han sembrado las condiciones para la puesta en práctica de otras iniciativas de desarrollo, incluyendo algunas que están intentando promover la protección de especies nativas, el reconocimiento de la cultura local, la protección ambiental, etc.

El modelo del Mercado de Nicho que ha diseñado el equipo de la CAU consiste, entonces, en ayudar a formar la red de consumidores y en conseguir financiamiento para subsidiar las capacitaciones a las comunidades y sus líderes (que han obtenido de fundaciones como la Bread  for the World alemana), de manera que se puedan independizar lo antes posible. A este ayuda la labor de los voluntarios (generalmente provenientes del círculo de consumidores), quienes hasta ahora han apoyado gratuitamente con la creación de la plataforma web mencionada anteriormente, ofreciendo lugares para recibir y distribuir los productos en la ciudad y otros servicios de logística, y/o donando ropa, juguetes, etc.

Futuros Pasos

La opinión de la Prof. He es que el modelo del Mercado de Nicho tiene el potencial de revertir, al menos en parte, la tendencia migratoria. Es decir, que aunque su población objetivo primaria son actualmente los ancianos de las poblaciones en donde trabajan, en el futuro estos esfuerzos podrían repercutir en los jóvenes, quienes podrían perder el interés de migrar a las ciudades si encuentran oportunidades dignas para mejorar su calidad de vida dentro de sus propias comunidades.