Proyecto Salud y Alegría ∗ Brasil

Foto por Emilia Székely
Proyecto Salud y Alegría
Centro de Estudos Avançados de Promoção Social e Ambiental - Projeto Saude e Alegria 
Health and Happiness Project  

Salud, educación, gestión territorial, soluciones de energías alternativas, etc.
Santarem, Brasil
saudeealegria.org.br 

El Proyecto Salud y Alegría opera programas para el desarrollo comunitario integral y sustentable con poblaciones indígenas de la región amazónica de Brasil que incluyen aspectos de desarrollo territorial, salud, educación, cultura y comunicación.

El Proyecto de Salud y Alegría tiene 26 años trabajando con poblaciones social y geográficamente excluidas en la región amazónica brasileña. La credibilidad que la organización ha ganado entre la gente como resultado de todo este tiempo de trabajo le ha permitido expandir su área y propósito de intervención, con una agenda más integral para el desarrollo comunitario sustentable, y con una metodología que la organización está deliberadamente sistematizando con objetivos de escalar el proyecto dentro y más allá de esta región.

Las iniciativas del Proyecto Salud y Alegría se dividen en Desarrollo Territorial, Salud, Educación, Cultura y Comunicación, y todas están estructuradas a través de un proceso permanente de integración institucional que permite su mutuo apoyo.

Este enfoque integrador ha sido uno de los principales puntos fuertes de la organización desde sus inicios. El proyecto comenzó como un programa de atención a la salud en el año 2006, cuando la organización adquirió un bote (el Barco Abaré) que, haciendo visitas regulares de comunidad en comunidad, se acercó a personas con un equipo interdisciplinario presentado como el Gran Circo de Mocorongo, mostrándoles cómo cuidar la higiene y prevenir enfermedades a través de juegos divertidos y participativos. El personal del barco también ofrecía atención médica y dental básica, capacitación en planificación familiar, cirugías menores, tecnologías adaptadas como micro-sistemas para el suministro y tratamiento de agua, filtros caseros, pozos, etc.

Foto por Emilia Székely

El éxito del proyecto resultó en su absorción y escalamiento a nivel estatal en 2010 por el Ministerio de Salud de Brasil. Como consecuencia, la organización terminó su misión de salud no solo en la consideración de que había logrado su objetivo, sino también que la capacidad de provisión y financiación del Estado era mayor. El actual director del Proyecto Salud y Alegría argumentó en entrevista que la misión de la organización es crear modelos replicables de acción para el desarrollo que puedan ser escalados por agentes que sean capaces de implementarlos y financiarlos de manera sustentable. Modelos que sirvan como referencias demostrativas para el Estado (no para el gobierno, más bien inestable) y/o para el sector privado, de manera que diseñen e implementen políticas y proyectos públicos mejores y más económicos. Es por ello que también trabaja en fortalecer los vínculos entre sus comunidades y con los socios del exterior. Una vez que se logra la misión de que sus modelos de desarrollo sean adoptados por agentes más capaces de escalarlos, la organización cambia su rol de implementar programas a crear capacidades de gestión en las comunidades para supervisar su persistencia y calidad continuas.

El programa de desarrollo territorial es la base del apoyo social y político de todo el trabajo del Proyecto Salud y Alegría, ya que permite a las personas gestionar su propio desarrollo fortaleciendo sus capacidades de autogestión y adaptando el programa a las condiciones locales. Una de las principales iniciativas dentro de este programa es el programa de emprendimiento sustentable. Responde al hecho de que las comunidades amazónicas viven en una región extremadamente vulnerable donde la ocupación de la tierra y la mala administración de los recursos son las prácticas predominantes. Además, el modelo de desarrollo de transferencias condicionadas del gobierno, Bolsa Familia, ha resultado en la desaparición de la producción local y ha llevado a la extrema dependencia de las comunidades de los subsidios externos.

En educación, mientras los esfuerzos del Proyecto Salud y Alegría se concentraron hasta hace poco en complementar las actividades de las escuelas, ahora se centran en un proyecto piloto desarrollado en asociación con unas pocas escuelas, una fundación y el gobierno local para hacer que la educación sea más relevante a nivel local. Para eso utilizan una técnica de mapeo participativo que les permite identificar qué elementos del contexto local son más familiares y significativos para los niños y sus comunidades, y cómo se puede hacer para personalizar los materiales de enseñanza y aprendizaje en consecuencia.

Aunque su modelo de trabajo es barato, depende en gran medida del financiamiento externo, razón por la cual (como en los casos anteriores) garantizar su sustentabilidad financiera representa una de las principales preocupaciones de la organización y a lo que dedica gran parte de su tiempo y energía. Como consecuencia, el Proyecto Salud y Alegría se encuentra discutiendo la posibilidad de crear una empresa paralela con fines de lucro que pueda servir para financiar su objetivo social. Además, al igual que otras organizaciones, ha tenido cuidado de garantizar la transparencia en la administración de los fondos para facilitar el apoyo de los donantes, para lo cual generalmente contrata un servicio de auditoría independiente.

El Proyecto Salud y Alegría pone especial énfasis en el carácter integral de sus intervenciones, pues reconoce que la vida comunitaria es integral, que todos los sectores de edad deben ser atendidos, y que un área de trabajo puede apoyar a otra porque frecuentemente son las mismas personas las que están involucradas.

Foto por Emilia Székely

Pero lograr este nivel de integración es muy difícil, pues muchos factores van en contra: las responsabilidades del personal del Proyecto se distribuyen por áreas y cada área tiene que rendir cuentas de los programas a su cargo para asegurar el apoyo de los donantes (cuyos criterios de financiación no son integrales y esperan resultados concretos en áreas específicas). Por lo tanto, aunque se alienta a todo el personal a involucrarse en todas las áreas de trabajo, solo pueden hacerlo de manera superficial porque tienen que concentrarse en sus propios proyectos.

Para contrarrestar estos efectos, el Proyecto Salud y Alegría ha establecido un Área de Integración Institucional que se encarga de vincular los diversos programas de la organización y determinar las articulaciones y políticas institucionales necesarias para que puedan compartir sus recursos humanos, infraestructurales, financieros, etc. El área también está a cargo de diseminar, expandir y replicar el modelo, y asegurar su sustentabilidad. Para ello utiliza estrategias como:

Aumentar la visibilidad del proyecto— invitando a figuras famosas para atraer fondos, por ejemplo.

Diversificar sus fuentes de apoyo financiero.

Facilitar donaciones en línea de materiales, equipos u otros.

Ofrecer servicios de consultoría y asesoramiento a los sectores público y privado — incluidas las ONG y los movimientos sociales (aprovechando su experiencia).

Trabajar en asociación con las comunidades e instituciones (públicas o privadas) del exterior que tienen diversas agendas de desarrollo — lo que permite a la organización ampliar el acceso de estas comunidades a una amplia variedad de programas sociales que se apoyan mutuamente y también beneficia a los socios extranjeros que aprovechan la experiencia, el conocimiento y la credibilidad del Proyecto Salud y Alegría en la región para acceder a ella. Al igual que con ChildFund, las asociaciones con las comunidades se realizan para crear o fortalecer sus organizaciones locales que, siendo independientes del Proyecto Salud y Alegría, requieren menos del apoyo financiero y administrativo de estas últimas.

Promover que los beneficiarios de sus programas se apropien de éstos — Usando metodologías como el mapeo participativo mencionado anteriormente.

Entrenar agentes “multiplicadores“, es decir, líderes locales que puedan administrar y diseminar sus programas de manera independiente.

Asegurar que las iniciativas de la organización funcionen transversalmente — Aplicando ciclos anuales de PMES (planificación, monitoreo, evaluación y sistematización)  o fomentando el circo, por ejemplo. Este último es un recurso clave para el Proyecto, ya que ayuda a integrar la forma en que las personas aprenden, conceptualizan y se apropian de las iniciativas dirigidas a su bienestar utilizando diferentes idiomas (baile, canto, conversación).

Desarrollar un plan estratégico plurianual para ampliar el modelo del Proyecto Salud y Alegría, fortaleciendo el carácter integrador de sus prácticas y los acuerdos interinstitucionales de la organización. Contemplando los medios para la sustentabilidad y escalabilidad de su modelo y para la futura retirada de la organización de la gestión de los proyectos que ha iniciado.